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lunes, 22 de agosto de 2011

África


Un símbolo grotesco de la hambruna de África

Mujeres desesperadas se aprietan el estómago con una cuerda para acallar los dolores del hambre y apenas comen para que lo puedan hacer sus niños

David Randall y Nada Issa Domingo
The Independent

Traducido para Rebelión por LB


Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.Un número cada vez mayor de niños se desploman muertos en el largo viaje hasta los campamentos de refugiados. Los que llegan están más severamente desnutridos que nunca. Y según la ONU el número de personas amenazadas [por la hambruna] ha llegado a 11 millones, que es como si cada hombre, mujer y niño de Bélgica corriera el riesgo de morir de hambre. Así pues, con cada día que pasa la cíclica crisis alimentaria de la región del Cuerno de África va adquiriendo los visos de una hambruna en toda regla.

Hay una imagen que capta el degradante horror que azota a millones de personas. No es la imagen de que un niño con el vientre hinchado y los ojos desorbitados que llora pidiendo comida, aunque haya infinidad de ellos. Es la imagen de las madres que se atan el estómago con un acuerda para amortiguar las punzadas del hambre mientras dan a sus hijos la poca comida que pueden conseguir -una grotesca parodia de las bandas gástricas que se utilizan en Occidente para adelgazar.

Ha sido ActionAid quien ha lanzado la alerta sobre esta práctica potencialmente mortal. Zippora Mbungo, una abuela de 86 años de edad, de Makima, Kenia, dijo a los trabajadores de la agencia: "Me ato la cuerda alrededor de la cintura para apretarme el estómago y evitar la sensación de hambre. La mayor parte del tiempo tenemos muy poca comida, así que se la doy primero a mis nietos y dejo poco o nada para mí. Por eso me ato el estómago con la cuerda. Aquí sólo los ricos no se atan con la cuerda en momentos como éste". Y agregó: "Esta es una de las peores sequías que he visto en mi vida". Philip Kilonzo, de ActionAid Kenya, dijo: "Esta práctica muestra cuán desesperadamente hambrientas están las mujeres. Pero puede ser letal: varias mujeres han muerto tras liberar de golpe su estómago [de la presión de la cuerda] cuando han podido conseguir otra vez comida".

El desastre, descrito por UNICEF como "la peor crisis humanitaria del mundo", es el resultado de una de las sequías más terribles de los últimos 60 años y que ha provocado repetidas malas cosechas y la muerte de un gran número de cabezas de ganado. Cerca de 2.9 millones de personas en Somalia -un tercio de la población- necesitan ayuda humanitaria, mientras que unos 4,5 millones de personas, de una población de 80 millones, están afectados en Etiopía. Según datos de la ONU, en Kenia, la potencia económica de la región, unos 3,5 millones de personas corren riesgo de morir de hambre. Duncan Harvey, director nacional de la organización Save the Children en Etiopía, dijo: "Desde el punto de vista del número de personas afectadas, esta es una de las peores sequías que el mundo ha visto en mucho tiempo".

El hambre y la desesperación en sus propias áreas ha llevado a cientos de miles de personas a caminar durante días a través de las tierras áridas hasta los campamentos de Etiopía y Kenya. La semana pasada, por ejemplo, funcionarios de EEUU hablaron con una madre que había llegado a un campamento con seis niños, entre ellos un niño de siete años con poliomielitis a quien la mujer había transportado sobre su espalda.

La gravedad de esta fatídica larga marcha se puede calibrar considerando el número de aquellos que no consiguen concluirla. A las afueras del vasto complejo de refugiados de Dadaab, en Kenya, jóvenes cuerpos sin vida que han sido abandonados por sus padres yacen en el camino de arena que conduce hasta el campamento. Nadie sabe cuántos han fallecido antes incluso de alcanzar ese lugar, y en otros casos son los padres los que han perecido en el camino dejando a sus niños vagando solos por el desierto. Andrew Wander, un portavoz de Save the Children, dijo que su agencia ha prestado asistencia a más de 300 niños que han sido encontrados sin acompañantes a la vera de los caminos después de que sus padres murieran o los abandonaran.

La agencia de refugiados de la ONU dice que alrededor del 40% de los niños somalíes que llegan a Dadaab están desnutridos. Más niños han muerto aquí en los primeros cuatro meses de este año que durante todo el año pasado. Cada día, más de 1.400 llegan a este extenso complejo lleno de chabolas improvisadas con palos y toldos en el que se hacinan más de 440.000 personas dentro y alrededor de un campamento construido inicialmente para 90.000 personas. Alexandra Lopoukhine, de Care International, dijo: "Esto hace que el proceso de registro sea mucho más lento. Si antes tardábamos unas horas o un día a lo sumo, ahora necesitamos tres a cuatro semanas por lo menos". Alexandra dijo que la ONU y el gobierno de Kenia están manteniendo reuniones de cara a autorizar la ampliación del campo.

Según organismos miembros del Comité de Emergencia para Desastres, los casos de violación y de otros ataques violentos contra mujeres se han duplicado entre los refugiados que huyen del conflicto y el hambre en África Oriental. El personal de atención internacional de dos centros de acogida dentro del campamento afirma que los casos reportados han aumentado hasta 136 en los primeros seis meses de este año, comparados con los 66 del mismo periodo en 2010. La señora Lopoukhine dijo: "El momento más peligroso para los refugiados es cuando están en movimiento. Las mujeres y las niñas están especialmente expuestas a ser víctimas de violaciones, secuestros, enfermedades e incluso a ser asesinadas en el viaje. Muchas mujeres se echan al camino con sus hijos dejando detrás a sus maridos y pueden caminar durante semanas en busca de comida y seguridad".

En Etiopía los somalíes que huyen de la sequía y del recrudecimiento de los combates han ido llegando a un ritmo de más de 1.700 al día. La tasa de mortalidad general en los campamentos de Etiopía es de siete personas por cada 10.000 al día, cuando en una crisis lo normal es una tasa de dos fallecimientos al día, dijo un funcionario de gobierno de EEUU. La razón de que haya tantos muertos aquí y en toda la región no es solamente el hambre, sino las enfermedades, que se ceban en personas debilitadas por muchos meses de desnutrición. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado de que existe un alto riesgo de propagación de enfermedades infecciosas, especialmente la poliomielitis, el cólera y el sarampión.

Cinco millones de personas están expuestas al cólera en Etiopía, donde las condiciones de hacinamiento e insalubridad han desatado una crisis de diarrea acuosa aguda, dijo el viernes la OMS. El cólera, una infección intestinal aguda, provoca diarrea acuosa que puede conducir rápidamente a la deshidratación severa y a la muerte si no se administra un tratamiento con prontitud. Y –añadió la OMS–, cerca de nueve millones de personas corren riesgo de contraer malaria. También hay sarampión, que amenaza a dos millones de niños etíopes, para quienes la enfermedad puede resultar fatal. Los funcionarios etíopes informaron de la existencia de 17.584 casos de sarampión y de 114 muertes durante el primer semestre del año. También ha estallado en los campos de Kenia, con 462 casos confirmados, incluidas 11 fallecimientos, dijo la OMS.

En respuesta a la crisis alimentaria y sanitaria, una masiva operación de ayuda está ganando ímpetu rápidamente. En el plazo de ocho días el público británico ha donado veinte millones de euros en respuesta al llamamiento lanzado por el Comité de Emergencia para Desastres. El Gobierno británico anunció ayer la concesión de una nueva ayuda de 59 millones de euros con los que, entre otras cosas, se proporcionará asistencia a cerca de 70.000 niños con desnutrición aguda en Somalia, cuidados médicos y agua potable a 130.000 personas en los campamentos de Dadaab, ayuda similar a 100.000 personas en los campamentos de Etiopía, y ayuda adicional a 300.000 keniatas, incluyendo raciones especiales para los niños desnutridos.

Rubén E Brigety, un funcionario del Departamento de Estado de EEUU responsable de la asistencia a los refugiados y víctimas de los conflictos en África, dijo: "Hay muchos profesionales de ayuda con experiencia que te dirán que jamás hemos presenciado una crisis tan grave en una generación". Y agregó: "Y va a ir a peor".

Lo que están haciendo las agencias de ayuda

Hasta el momento el Llamamiento para Africa Oriental del Comité de Emergencia para Desastres ha recaudado unos 18 millones de libras esterlinas. Esto es lo que están haciendo las agencias del Comité de Emergencia para desastres:

ActionAid: alimentos, agua y generación de ingresos para más de 220.000 personas en Kenia y Somalia.

AgeUK Together, junto con Cafod: subsidios en efectivo a personas mayores para alimentos, creación de empleo, además de alimentos y cuidados para el ganado.

Cruz Roja: ayuda alimentaria, agua potable, salud comunitaria. La Media Luna Roja somalí tiene 44 clínicas móviles y estáticas.

Care International: alimentos, agua y educación primaria en Dadaab, además de ayuda para Etiopía y Somalia.

Christian Aid: suministro de agua para 77.400 personas en Kenia, y para 25.210 personas en Etiopía. Suministro de alimentos para ganado.

Concern Worldwide: transferencias de efectivo y cupones de alimentos en Somalia. 400.000 beneficiarios en toda la región.

Socorro Islámico: ayuda alimentaria, nutrición, agua y saneamiento en toda la región.

Merlin: alimentos, además de 15 nuevas clínicas, centros de salud y centros de alimentación en Kenia. Además, programas en Somalia.

Plan UK: alimentos, agua, vivienda, asistencia médica, protección de la infancia, educación, salud y alimentación en Etiopía.

Save the Children: transferencias de efectivo para las familias con desnutrición aguda en Somalia. Está incrementando el tratamiento de niños desnutridos en Kenya.

Tearfund: dinero en efectivo para programas de trabajo en Etiopía y camiones cisterna en Kenia.

Para hacer una donación al Llamamiento para Africa Oriental del Comité de Emergencia para Desastres, entrar en www.dec.org.uk

Fuente: http://www.independent.co.uk/news/world/africa/a-grotesque-symbol-of-starving-africa-2314969.html

jueves, 9 de abril de 2009

LAS LOCURAS DEL CAPITALISMO

Las razones y las sinrazones de la locura


Publicado por admin el 9 Abr, 2009 y archivado en Cultura.
Julio Herrera (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Detalle de “La Extracción de la piedra de la locura”, una de las obras pictóricas pertenecientes
a la primera etapa del pintor holandés El Bosco, realizada entre el 1475 y 1480, e incluida en un conjunto de grabados satíricos y burlescos
que por entonces se realizaban en los Países Bajos.
Es un óleo sobre tabla, de 48 x 35 cm.
En la actualidad se encuentra en el Museo
del Prado, Madrid. (WIKIPEDIA)


El diccionario Larousse define la locura como “Perturbación mental, demencia, alienación de la razón”.
Con base en esa definición podríamos entonces concluir que nuestra vida entera es una locura, puesto que en la infancia carecemos de madurez para razonar, en la edad adulta tratamos de perder la razón pretendiendo ignorar la realidad, evadiéndola mediante el hedonismo, el alcohol, las drogas y los alucinógenos, o simplemente “haciéndonos los locos”, y en la ancianidad regresamos a la infancia, con el consecuente olvido senil o al abandono voluntario de todo sentido de responsabilidad.
Y puesto que, según lo anterior, el número de locos en esta tierra es (casi) igual al número de terrícolas, (con perdón de quienes creen no estarlo), el atreverse a hablar de locuras en un planeta de locos equivale a cometer la locura de criticar el racismo en pleno congreso del Ku Kux Klan.
A mi juicio, entonces, para no ser enjuiciado por la sociedad se requiere renunciar al juicio personal, es decir, a la razón. Es por eso que hoy, talvez sin razón,(o haciéndome el loco) quiero referirme a las razones y sinrazones que a veces nos inducen a cometer ciertas locuras. (Verbi-gracia: a escribirlas).
Primeramente, de una u otra forma, (o de todas formas) todos los modernos homo sapiens nos obstinamos en poluir o contaminar el planeta que cohabitamos, (con la generosa ayuda de los magnates industriales), olvidando que aún no tenemos otro de repuesto, lo cual equivale a un tácito pacto de suicidio colectivo. Por otra parte, si ésta expresión popular de “hacerse el loco” significa intentar evadir una responsabilidad o un deber personal, se puede entonces afirmar que está loca la humanidad, incluso en fase terminal, (¡ y orgullosa de estarlo!) cuando a escala mundial los industriales y los gobernantes del neoliberalismo intentan evadir su responsabilidad oficial en la preservación de la ecología, de los servicios públicos, -salud, educación, trabajo, etc.,- mientras que por su parte los contribuyentes, en un marasmo de rumiantes, casi neurovegetativo, también pretenden (o pretendemos) evadir el deber de exigir su derecho a ellos, lo cual no es ya “hacerse los locos”, sino estar ya locos de remate. Podría decirse incluso que la locura es la única democracia existente, puesto que ella cobija por igual a magnates y proletarios, a gobernantes y gobernados.
Y hablando de evasión de responsabilidades, hay que admitir que a algunos sicópatas, como al general Pinochet, no les faltó razón para perder la razón, (o simular perderla), o a otros, como Ronald Reagan, para perder la memoria, aunque éste, por haber sido tan pésimo actor en Hollywood, no cabe duda que no estaba simulando su Alzheimer. Tampoco cabe duda de que en un hipotético proceso en el Tribunal Penal Internacional, (TPI) contra Bush o contra los ex presidentes americanos y sus asesores como Kissinger, Rumsfeld y Colins todos “perderían” la razón o la memoria, al igual que Pinochet. Y por su parte, el ya olvidado Ben Laden, si fuera algún día capturado, llamaría para su defensa a los abogados de Pinochet.
Lo que sí es por demás sorprendente es que el vaquero religioso, alcohólico y loco George W. Bush, en su paranoia antiterrorista, no hubiera ordenado durante su régimen bombardear a Francia por no haberse aliado al bombardeo yanqui a Irak, o en el colmo del cinismo, bombardear a Suecia por no haberle otorgado el premio Nobel de la paz.
Y por otra parte, los desposeídos de éste manicomio globalizado que llamamos “tierra”, (pero que en realidad es un estercolero) -a los que la razón era lo único que les faltaba por perder,- (o quizá fue lo primero que perdieron,) ellos viven desinteresados por el mañana, y ante el actual caos económico, ecológico, moral y político de la humanidad se hacen los locos, alzan los hombros, silban y miran para otro lado, o -como los músicos en el naufragio del Titanic,- permanecen imperturbables, limitándose a afirmar que “el naufragio mundial que se avecina es solo una falsa alarma de agitadores antidemocráticos, de comunistas y promotores de brotes subversivos”. Y así viven, (si a ésa subsistencia de zombis se le puede llamar “vivir”), “vivitos y coleando” como pez fuera del agua, es decir en estado convulsivo, (¡pero aún vivos, gracias a Dios!) hasta el último instante de su demencial existencia.
Y es que realmente se requiere ser alienado en fase terminal, (y como los homosexuales, orgullosos de serlo) o desprovisto de la facultad de análisis, (o provisto de una inconsciencia absoluta) para no observar las funestas chifladuras y absurdos en este mundo irreflexivo e insensato, donde es la televisión y no la inteligencia la que forma el raciocinio, donde la dignidad individual y colectiva ha sido sustituida (o alienada) por el “marketing” neoliberal, donde el sueño de Bolívar, de Juárez, de Martí, ha sido sustituido por el “American dream”, un mundo paradójico y demencial donde, con razón o sin ella, a los francotiradores escolares y urbanos se les califica de “locos”, a la vez que a los genocidas oficiales como en Irak y Afganistán se les glorifica como héroes de la “inteligencia militar”, (puesto que nuestra sociedad de consumo premia la producción y el consumo masivos) y en fin, en un mundo inmundo donde la materia gris parece haber sido sustituida por la materia fecal!
Justa razón tenía (¡excepcionalmente!) aquel sensato astrónomo (cuyo nombre ya mi loca memoria olvidó) que afirmaba que la magnitud de la imbecilidad humana era lo único que le había dado una idea aproximada de las dimensiones del infinito.