Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta NOVEDADES HERRAMIENTA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NOVEDADES HERRAMIENTA. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de agosto de 2011

HERRAMIENTA .- NOVEDADES

Description: http://www.herramienta.com.ar/sites/default/files/web9.png


Herramienta
web 9


Agosto de 2011.- ISSN 1852-4729


La vulnerabilidad del sistema financiero, la ilegitimidad de las deudas públicas y el combate político internacionalista por su anulación

La vulnérabilité du système financier, l’illégitimité des dettes publiques et le combat politique internationaliste pour leur annulation (version française)

François Chesnais

La realidad de los indignados

Antonio Infranca

Bolivia. Por la recuperación del proceso de cambio para el pueblo y con el pueblo

Manifiesto de la Coordinadora Plurinacional de la Reconducción

Entrevista a Martín Kohan

Mariano Pacheco, Juan Rey y Diana Hernández

Las perspectivas para el socialismo: una cuestión del capital y la clase

Hugo Radice

Pesimismo y emancipación política en el pensamiento de T. W. Adorno

Facundo Nahuel Martin

En torno al materialismo de Gramsci

Georg H. Fromm

Foucault, Marx y el marxismo. Un balance provisorio

Sebastián Gomes

Eficiencia tecnológica, fuerzas productivas y clases sociales

Eficiência tecnologíca, forças produtivas e classes sociais (Versão em português)

Marcelo Micke Doti y Sinclair Mallet-Guy Guerra

El marxismo y la propiedad privada ¿Hay una nueva propiedad privada?

Edgardo Logiudice

Trabajo concreto y valor de uso ¿Ontología o especificidad histórica?

Alfonso Galileo García Vela

Subalternidad, antagonismo y autonomía, de Massimo Modesi

Lucas Frère Affanni

Workplace conflict. Mobilization and solidarity in Argentina, de Maurizio Atzeni

Agustín Santella


http://www.herramienta.com.ar/

Ediciones Herramienta

Rivadavia 3772 1° B.

Tel: (0054) 11 4982-4146

jueves, 10 de diciembre de 2009

Pasado Presente y Futuro del Socialismo

Pasado, presente y futuro del socialismo

Autor(es): Casas, Aldo

Casas, Aldo. Antropólogo, miembro de la Asociación Gramsci en Argentina.

A 20 años de la caída del muro de Berlín.
El final y los principios


Hace 20 años, cuando se demolía el Muro de Berlín y la implosión del mal llamado “socialismo real” aceleraba la restauración del más salvaje capitalismo, incluso en la China conducida por un partido llamado comunista, circulaba en los países del Este esta broma: “¿Sabe que es el socialismo? Es el camino más difícil y tortuoso para pasar del capitalismo al capitalismo”. Mas allá de su irónico cinismo, el chiste ilustraba el abismo que separaba las realizaciones prácticas del “socialismo” (estalinizado o socialdemócrata) de los iniciales ímpetus emancipatorios del movimiento obrero y revolucionario.

Para considerar con perspectiva histórica semejante desastre, vale recordar las amargas reflexiones con las que Carlos Marx denunció el oportunismo que tempranamente impregnó al Partido Socialista Obrero de Alemania (luego Partido Social Demócrata Alemán). En la carta con que presentó su crítica, afirmaba que ese programa (conocido como Programa de Gotha) era “absolutamente inadmisible y desmoralizador” porque los dirigentes que lo redactaran habían admitido “el chalaneo con los principios”.

Lamentablemente, la advertencia fue ignorada, y no solo por los dirigentes del socialismo alemán (que ocultaron la carta). En los hechos, el “chalaneo” o negociación a costa de los principios terminó imponiéndose, de una u otra manera y en diversos momentos, prácticamente en todas las grandes organizaciones obreras del siglo XX. Más allá de diferencias y rivalidades, los jefes de aquellos grandes aparatos en que devinieron el socialismo y el comunismo, coincidieron en dejar de lado cualquier perspectiva estratégica mientras trataban de “avanzar por la línea de menor resistencia”, según la aguda observación de István Mészáros. A la luz de lo ocurrido, sobre los escombros del Muro de Berlín, del estalinismo y de la socialdemocracia, correspondería clavar un cartel con este marxiano recordatorio: los principios no se negocian.
Aquel socialismo que no fue debería dejarnos al menos esta enseñanza.

La crítica al capital

Las burocracias estalinistas y posestalinistas pretendían ser “el socialismo realmente existente” y la súbita desaparición del mismo fue presentada como prueba irrefutable de que ante el capitalismo “no hay alternativa”. Esta fue la idea o consigna reaccionaria mas repetida durante las últimas décadas, incluso por la legión de antiguos izquierdistas que así justificaban su transformismo. Veinte años después de la caída del Muro, guerras y crisis mediante, ese machacón discurso ha perdido eficacia y les resulta mucho mas complicado hacer la apología del capital. Buen momento entonces para retomar aquellos principios dejados de lado, comenzando por recoger aquel temprano llamado a la crítica radical.

La obra de Marx suele ser llamada también “teoría crítica”. Y más allá de lo acertado o no de la denominación, lo cierto es que develó las razones por las cuales el capital (relación social a través de la cual el objeto producido deviene sujeto y comando sobre el productor) implica la incontrolabilidad de la vida social. Esta escisión antagónica produce y reproduce continuamente el fetichismo y la alienación: desde la mercancía y el dinero, hasta el Estado.
Escudriñando más allá de las apariencias, pudo advertir que la igualdad política de los ciudadanos encubría las desigualdades sustanciales que existen en la sociedad capitalista “pues el poder político es precisamente la expresión oficial de la contradicción de clase dentro de la sociedad civil.” De allí, finalmente, la comprensión de que la emancipación humana implicaba quebrar esa dominación del capital, revolucionando tanto la esfera socio-económica como el poder político. Y ese moderno Estado que, disueltos los antiguos lazos de dependencia personal del feudalismo, se construyó (y se recrea permanentemente) reconstituyendo una cierta forma de “comunidad” que contribuya a mantener unidas sociedades internamente desgarradas por el antagonismo social y en carácter intrínsecamente conflictivo y centrífugo propio del modo de producción capitalista.


Partidario de la revolución social, Marx asumió la necesidad de la lucha política sin dejar de lado una crítica sustancial de la misma. A su idealización como supuesto terreno de comunicación y realización humana, opuso la sólida convicción de que la política constituía en realidad una “mala mediación”. No superación, sino mas bien expresión de las limitaciones materialmente ancladas en el antagonismo social que impiden a los hombres manifestarse plenamente como tales.


Precisamente por ello sostuvo que la revolución es emancipación de los oprimidos, o deja de serlo. Es empeñarse en una transformación total: la creación de “una nueva sociedad”. Porque el mundo del capitalismo nos expropia, nos desvaloriza y tiende a convertirnos en nada, debemos cambiar todo, y nadie puede hacerlo por nosotros. Así lo sostuvo desde 1840 y así fue escrito en los Estatutos de la Asociación Internacional de los Trabajadores, en los albores del movimiento: “la emancipación de la clase obrera debe ser obra de la clase obrera misma”.

La crítica a los Estados burocráticos...


Y precísamente en relación con esto, es de fundamental importancia comprender que la teoría crítica debe ser también auto-crítica. A propósito de las idas y vueltas de la revolución obrera en Francia, Marx había escrito que “las revoluciones proletarias … se critican constantemente a sí mismas, se interrumpen continuamente en su propia marcha, vuelven sobre lo que parecía terminado, para comenzarlo de nuevo desde el principio, se burlan concienzuda y cruelmente de las indecisiones, de los lados flojos y de la mezquindad de sus primeros intentos”.

Aplicando este principio a la Revolución Rusa, a la URSS y al “campo socialista” que pretendió liderar no sin sobresaltos y rupturas varias (“titoismo”, “chinoismo”, etc.) pueden advertirse problemas mucho más graves que “el culto a la personalidad” o la brutalidad de aquellos Estados burocráticos (sin que esto signifique la más mínima condescendencia hacia los crímenes de Stalin o, mutatis mutandi, Mao Tse Tung). El fracaso de aquellas experiencias no-capitalistas guarda una estrecha relación con el intento de orientar la transición hipertrofiando la esfera política. Se pretendió contrarrestar las heredadas determinaciones conflictivas en el terreno de la producción y distribución, superponiéndoles la estructura de mando hiper-centralizada de un Estado burocrático-autoritario. Sin embargo, limitarse a la remoción de los antiguos patrones capitalistas privadas no podía representar ni siquiera un primer paso en el camino hacia la prometida transformación socialista: casi de inmediato la cohesión impuesta con la autoridad del Estado pasó a sostener relaciones antagónicas y conflictivas a expensas del trabajo. Se generaron viejas y nuevas formas de explotación y alienación del trabajo asalariado y desde la burocracia imprevistas “personificaciones” del capital. Y se dejó de lado el problema realmente decisivo: acometer la transformación radical de la esfera fundamental que es la del metabolismo social y sus condicionamientos socio-económica. Como lo analizara de manera exhaustiva István Mészáros, aquellas experiencias fueron no-capitalistas pero retrocedieron ante las dificultades y el desafío ineludible que es ir mas allá del capital.

La teoría de la transición debe ser desarrollada


Para asumir el desafío y la necesidad de ir más allá del capital es bueno comenzar por reconocer que para lograrlo no alcanza con los principios: las perspectivas generales son imprescindibles para indicar y mantener un rumbo, pero al mismo tiempo deben ser “particularizados” y ajustados a momentos históricos y condicionamientos socio-económicos concretos, cosa que Marx no pudo ni podía hacer.


Al mismo tiempo, parece evidente que la transición resulta ser mucho más complicada de lo que pudieron suponer Marx, Lenin o el mismo Trotsky. Y no solamente porque algunas expectativas no se materializaron, sino porque en un siglo y medio de sobre-vida del capitalismo creó condiciones y funciones objetivas, así como nuevas amenazas, que deben ser abordadas de manera realista y urgente, diseñando alternativas efectivas para este “capitalismo realmente existente” con el que debemos lidiar.


Si, como antes se dijo, el significado de la política socialista es la total devolución del poder de adoptar decisiones a la comunidad de los productores asociados, a partir de esa definición medular deben formularse, pormenorizada y concretamente, las diversas estrategias radicales que se correspondan con las cambiantes condiciones que se desarrollarán a lo largo de todo el período histórico que irá desde la dominación del mundo por el capital y su crisis estructural hasta el establecimiento positivo de una sociedad socialista a escala global. Llegados a este punto, se advierte que la cuestión crucial para una política socialista que quiera ir mas allá del capital, pasa a ser conseguir un firme punto de apoyo en las mediaciones necesarias y escapar a la trampa de las mediaciones falsas que constantemente produce el viejo orden a fin de asimilar a sus opositores.


De modo que, para convertir al proyecto socialista en una realidad irreversible, tendremos que efectuar muchas “transiciones dentro de la transición”, puesto que el socialismo mismo puede definirse como una constante auto-renovación de “revoluciones dentro de la revolución”. Recordemos que la conquista del poder y la reconstrucción de un Estado “de nuevo tipo” (para usar la expresión de Lenin) de ninguna manera implica que con ello se logre el control de la reproducción metabólica social (¡y mucho menos que ese control quede en manos de “los de abajo”!). Es posible demoler un Estado burgués, pero no es posible “demoler” la dependencia estructural del capital que es heredada por lo trabajadores, porque esa dependencia está materialmente sostenida por la división estructural jerárquica del trabajo. Y semejante dependencia solamente puede ser modificada en un sentido progresivo mediante la reestructuración radical de la totalidad de los procesos reproductivos sociales, es decir mediante la progresiva reconstrucción de la totalidad de la forma social heredada.


Así pues, él “debilitamiento gradual” del Estado en la transición, implica no sólo el “debilitamiento gradual” del capital como controlador objetivado y cosificado del orden reproductivo social, sino también la auto-superación del trabajo como actividad subordinada a los imperativos materiales del capital impuestos a través de la subsistente división estructural/jerárquica del trabajo y el poder del Estado. Y esto sólo es posible si todas las funciones de control del metabolismo social son progresivamente apropiadas y efectivamente ejercida por los productores asociados. Precisamente por esta razón el desplazamiento estructural de las “personificaciones del capital” mediante un genuino sistema de autogestión muy importante para una reedificación exitosa de las estructuras heredadas.

La transición y el ad-venir del socialismo


En el contexto de la actual crisis económica y la subyacente crisis estructural del capital, que es también una crisis ambiental y civilizatoria, resulta imperioso superar el enfoque defensivo, gradualista y posibilista que predominó en el movimiento obrero del siglo XX y llevó a concentrar los mayores esfuerzos en acciones limitadas a la defensa de intereses sectoriales. Acciones que en definitiva abonaron el divisionismo y la fragmentación de las clases subalternas, debilitando tremendamente el poder emancipatorio de los trabajadores como un todo. Sin recuperar en los hechos la solidaridad de clase y una estrategia globalmente alternativa, nadie podrá asumir la responsabilidad de superar esta crisis que amenaza la existencia misma de la humanidad.


No se trata de la reafirmación dogmático-doctrinaria de que “la clase obrera es el sujeto de la revolución”. Se trata de poner toda la inteligencia y toda la pasión de la que se disponga para contribuir a recuperar una solidaridad de clase anclada en el antagonismo social, con la extensión y diversidad que hoy lo caracterizan. Esta solidaridad práctica, material e ideal, es imprescindible para la conformación de un sujeto colectivo socio-político plural y clasista a la vez, capaz de poner en pié formar cualitativamente diferente de relaciones e intercambios sociales. Poderes reales de decisión, compartidos equitativamente por todos los miembros de la sociedad, con el espíritu de la solidaridad de clase y responsabilidades libremente asumidas son características imprescindibles para conformar una alternativa hegemónica de la-clase-que-vive-de-su-trabajo, en abierto enfrentamiento con la lógica destructiva del capitalismo actual.


Para esto, los sindicatos y partidos, así como las nuevas organizaciones socio-políticas que han comenzado a surgir en nuestro continente durante los últimos años, deben ser capaces de luchar simultáneamente en los terrenos sindical y político. Sólo se lograrán éxitos en la emancipación de los trabajadores si el combate se orienta hacia un cambio abarcativo en el marco de la reproducción social. Incluso porque los reclamos parciales y las preocupaciones inmediatas sólo pueden ser afrontadas de manera duradera en el marco estratégico de ir construyendo esa alternativa hegemónica de los trabajadores. La destructiva fuerza extraparlamentaria del capital no podrá ser derrotada ajustándonos a las reglas tramposas que impone el sistema, sino por medio de la acción directa y el desarrollo de una “conciencia de masas socialista”. Nunca como hoy ha sido tan necesaria una educación política de masas, que implica una relación de ida y vuelta: es imposible desarrollar un movimiento político revolucionario con raíces de masas sin el trabajo apasionado y vital de educación política, pero esta tarea sólo es posible si superamos las distinciones arbitrarias entre “tareas sindicales” y “tareas políticas”, alentando un proyecto emancipatorio inclusivo que se concreta luchando y aprendiendo a construir, cotidianamente y en todos los ámbitos, poder popular.


En los diversificadas y complejos procesos de lucha de clases que recorren nuestro continente latinoamericano, mas que a elucubraciones sobre el porvenir, debemos prestar particular atención a lo que llamo el ad-venir del socialismo. Se trata de recuperar la capacidad de escudriñar y cambiar la realidad contribuyendo a que “en la lucha contra el actual estado de cosas” se afirmen elementos, bases o puntos de apoyo de una socialidad distinta… Lo decisivo no es lo por-venir en algún indeterminado momento futuro, sino lo que ya está ocurriendo, lo que hoy mismo está incorporándose a la realidad con las luchas y reclamos de nuestra gente. Pensar el ad-venir del socialismo enriquece la perspectiva y la concepción misma de transición adquiere nuevas dimensiones, en relación con la tarea de enfrentar la crisis en sus diversas dimensiones.
Como bien a escrito el filósofo cubano Valdez Gutiérrez: “De los pequeños, continuos y diversos saltos que demos hoy en nuestras luchas cotidianas y visiones de sociedad, emergerá el salto cultural-civilizatorio que nos coloque en esa deseada perspectiva histórica que rescatará y dignificará al socialismo en este siglo”. Y así contribuiremos a hacer realidad lo que nos indicara mucho antes el peruano José Carlos Mariátegui: “No queremos, ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia. Debe ser creación heroica. Tenemos que dar vida, con nuestra propia realidad, en nuestro propio lenguaje, al socialismo indoamericano”.


Sin olvidar, como el mismo Amauta nunca lo olvidó, que no podremos hacerlo solos. La empresa es internacional e internacionalista.



Revista Herramienta

jueves, 15 de octubre de 2009

NOVEDADES





ESTAMOS A TU DISPOSICIÓN.
Agradecemos la difusión:
Ultimas novedades




Ediciones Herramienta




Presenta


Las finanzas capitalistas
Para comprender la crisis mundial
Suzanne de Brunhoff, François Chesnais, Gérard Duménil, Michel Husson, Dominique Lévy.
Ediciones Herramienta, 2009, 288 páginas,
Título original: La finance capitaliste. Séminaire d’études marxistas, Presses Universitaires de France, Actuel Marx Confrontation, 2006, París, Francia.
Con prólogo de los autores especial para esta edición de Herramienta.

Traducción: Andrés Alfredo Méndez


INDICE
Prólogo a la edición en español
La crisis en curso
Introducción
Finanzas, Capital, Estados.- Suzanne de Brunhoff
1. Problemas de la naturaleza y del rol económico de las finanzas capitalistas
2. Las finanzas según tres grandes economistas: D. Ricardo, L. Walras, J.M. Keynes
3. El aporte teórico de Karl Marx: capital-dinero, capital productivoy finanzas
4. Finanzas, economía e internacionalización del capital
5. Los trabajadores asalariados, agentes esenciales de la economíacapitalista
La preeminencia de las finanzas en el seno del “capital en general”,el capital ficticio y el movimiento contemporáneo de mundializacióndel capital .- François Chesnais

1. La teoría marxiana del capital portador de interés y del capital ficticio
2. Una relectura inicial de Hilferding
3. La reconstitución en gran escala del capital que se valorizaen los mercados financieros
4. Antiguas y nuevas contradicciones en el capitalismo financiarizadoy mundializado

Las finanzas capitalistas: relaciones de producción y relacionesde clase Gérard Duménil y Dominique Lévy
1. Introducción: ¿un análisis marxista de las finanzas?
2. Lo esencial
3. Nacimiento, grandeza, retroceso y resurgencia
4. Los agentes
5. Logros y contradicciones
6. Historia de una relación de producción y de lucha de clases

Los tres campos de la teoría de las relaciones financieras de Marx. El capital financiero en Hilferding y Lenin Gérard Duménil y Dominique Lévy
1. El proceso de conjunto del capital y su acompañamiento
2. Propiedad y gestión
3. Instituciones y sector
4. Las clases dominantes
5. Las instituciones del capitalismo del siglo XX analizadas porHilferding y Lenin
6. Un cuadro analítico poderoso. Sus límites

Finanzas, hipercompetencia y reproducción del capital Michel Husson
1. Ganancia sin acumulación
2. “¡Enriquecerse mientras se duerme?”
3. La creación de valor
4. La explotación, causa y consecuencia
5. Acumulación y reproducción
6. Lo que está en juego en el debate y la crisis sistémica

Suzanne de Brunhoff es directora honoraria de investigaciones en el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), sección Economía,París. Ha enseñado economía en las universidades París 7 y París 10, así como en universidades de otros países.
François Chesnais es profesor emérito en la Universidad de París 13-Villetaneuse, miembro del Consejo Científico de ATTAC y redactor jefe de la revista Carré Rouge. Es autor de La Mondialisation du capital y coordinador de La finance mondialisée, racines sociales et politiques, configuration, conséquences.E-mail: chesnaisf@free.fr.
Gérard Duménil es economista, director de investigaciones del CNRS y profesor de la Universdad de París 10-Nanterre. Ha pulicado varias obras, entre las cuales se encuentran Le concept de loi économique dans “Le Capital”, avant-propos de Louis Althusser y Marx et Keynes face à la crise; en colaboración con Dominique Lévy, en la colección Actuel MarxConfrontations de PUF: La dynamique du capital, un siècle de économie américaine, Au-déla du capitalisme y Crise et sortie de la crise. Ordre et désordre néoliberaux, así como Economie marxiste du capitalisme y Capital Resurgent. Roots of the Neoliberal Revolution.E-mail: gerard.dumenil@u-paris10.fr; sitio en Internet: http://jourdan.ens.fr/levy/index.htm.
Michel Husson es economista e investigador en el IRES (Instituto de investigaciones económicas y sociales). Ha publicado Le grand bluff capitalista y Les casseurs de l’Etat social. Recientemente ha participado en dos obras colectivas: La mutation de l’emploi en France y Supprimer les licenciements.E-mail: hussonet@free.fr;sitio en Internet: http://hussonet.free.fr/.
Dominique Lévy es economista y director de investigaciones en el CNRS. Ha publicado varias obras en colaboración con Gérard Duménil, en la colección Actuel Marx Confrontations de PUF: La dynamique du capital, un siècle de économie américaine, Au-delà du capitalisme y Crise et sortie de la crise. Ordre et désordre néoliberaux, así como Economie marxiste ducapitalisme y Capital Resurgent. Roots of the Neoliberal Revolution.E-mail: dominque.levy@ens.fr;sitio en Internet: http://jourdan.ens.fr/levy/index.htm.

Ediciones Herramienta

Av. Rivadavia 3772 – 1/B – (C1204AAP) Buenos Aires, ArgentinaTel. (+5411) 4982-4146

Correo electrónico: revista@herramienta.com.ar


Dilemas de la revolucion bolivariana VENEZUELA 10 años después.

de Modesto Emilio Guerrero.
.. nos sirve de guía para emprender una vertiginosa recorrida por 10 años de la revolución bolivariana, con sus logros, con sus fracasos y los inmensos desafíos que tiene por delante... El Manifiesto Comunista .- Marx y Engels. Nueva traducción del original alemán con importantes notas aclaratorias sobre la obra a cargo de Miguel Vedda. La edición se completa con el Artículo Principios del comunismo de Friedrich Engels. ZANÓN.- una experiencia de lucha obrera.- Fernando Aiziczon.- un detallado y profundo estudio de campo...sin renunciar al compromiso político,busca ir más allá del mero escrito apologético.
Aparece EN octubre de 2009

Revista Herramienta N° 42

Octubre de 2009












Año XIV
Temas:
Internacional
¡Yankees go home!

Nueva ofensiva de los Estados Unidos sobre los pueblos de América
Ana Esther Ceceña y Humberto Miranda

Dossier – Especial Ecología - Medio ambiente -

Crisis civilizatoria “Socialismo o barbarie”: las nuevas dimensiones de una alternativa
François Chesnais

Crisis civilizatoria
Renan Vega Cantor

Ecosocialismo: hacia una nueva civilización
Michael Löwy

Negatividad y utopía en el movimiento altermundialista
Michael Löwy

La predación de la naturaleza y el territorio como acumulación
Guido Galafassi

Naturaleza y trabajo en la lógica del Capital.
Contradicciones sociales del desarrollo económico y límites ambientales del complejo agroindustrial canavieiro de Brasil
Adriano Pereira Santos

La violencia contra la naturaleza o el poder desnudo de las transnacionales
Jorge Eduardo Rulli

Consideraciones en torno al hambre y a la natura dominata.
Pertenencia del Principio Esperanza
Luis Martínez Andrade

El último de los piquillines
Eduardo Rosenzvaig

Argentina ¿No hay alternativa frente al ajuste?
Crisis, competitividad y opciones populares en la Argentina
Mariano Féliz

Estado y lucha de clases: una aproximación desde la política social en la Argentina neoliberal
Vanesa Ciolli

Elecciones del 28 de junio de 2009: el giro a la derecha en el ciclo político abierto por las jornadas de diciembre de 2001
Alejandro Belkin y Adrián Piva

“La fuerza transformadora del kirchnerismo".
Elecciones 2009: el kirchnerismo frente al espejo, la (ir)resolución del 2001
Rodrigo F. Pascual

Expropiar Zanón
Fernando Aiziczon

Reseñas Literatura argentina y pasado reciente. Relatos de una carencia, de Martina López Casanova Silvia Nora Labado

Constelaciones dialécticas. Tentativas sobre Walter Benjamin, Miguel Vedda (compilador)
María Belforte

Da miséria ideológica à crise do capital. Uma reconciliaçao histórica, de Maria Orlanda Pinassi
Miguel Vedda

Ilustración de tapa: aguafuerte de Federico Martedí, especial para Herramienta.
CONSULTA LA PAGINA DE HERRAMIENTA
COMUNICATE en Uruguay